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viernes, 14 de septiembre de 2018

Las últimas lunas de Chandoski en compañía de Guillermo Quijano


En la biblioteca escolar de la sede A de nuestra institución, el martes 11 de septiembre, en horas de la mañana, tuvimos el gran privilegio de acercarnos al escritor santandereano Guillermo Quijano (Zapatoca, 1953) pedagogo, poeta y narrador que conquistó los corazones de los niños, niñas, padres y docentes que nos acompañaron a esta cita matutina. El importante apoyo y dirección de la docente Islén Guzman para concretar este encuentro con el autor colombiano fue decisivo. Los estudiantes de grado tercero de la jornada de la mañana tuvieron la oportunidad de inquirir en su vida personal, profesional y, ¡por supuesto!, en otros interrogantes que se centraron en el destino de Chandoski, aquel perrito criollo que narra sus peripecias bajo el abrigo de su amo y otros personajes típicos de la sociedad criolla. Los pequeños conocieron de primera mano cómo llegó el maestro Guillermo a ser escritor, qué lo inspiró a escribir esta hermosa obra y cómo pueden los niños animarse a romper las barreras que se encuentran establecidas, en muchos casos, por nuestra sociedad, sobre el arduo oficio de ser escritor o de escribir. También hizo una invitación a leer, por gusto, además de las lecturas obligadas, porque es a través de este que puede lograrse narrar a otros, de forma sencilla y llamativa con historias como la de Chandoski, tantas lecciones sensibles y esenciales para la vida, como la lealtad, el compromiso y la generosidad. ¡Gracias maestro Quijano! Recordaremos con alegría la oportunidad que nos dio para acercarnos a la humanidad detrás del arte.


lunes, 30 de julio de 2018

Todas para una... experiencia de aprendizaje significativo



En la Escuela, todo era normal. Por ejemplo, el horario de entrada, 6:30 a.m., lloviera, tronara o relampagueara, los niños, sus padres y docentes acudían a su cita mañanera, en el mismo punto, con los mismos afanes y quizás, preocupaciones también. Todos los días eran iguales, todos eran los mismos, todos eran “normales”. Hace un tiempo, en la Escuela, donde casi todo era rutinario, las clases, los recreos, los juegos… casi todo, surgieron tres figuras femeninas, docentes, madres, aventureras y apasionadas por esto de enseñar y aprender, que le imprimieron el color a este lienzo de paredes, niños y monotonía: María Ximena, Elga y Ana Lucía. Son mejor conocidas por sus estudiantes como las “profes”; hace un tiempo, se atrevieron a romper la rutina en su enseñanza. En este sentido decidieron denominar a su proyecto “Rompiendo la Ruta de la Rutina”. Aunque parecía más fácil decirlo que hacerlo, las tenaces maestras se fijaron un rumbo a seguir: enamorar a sus estudiantes, a los padres, enamorarse más ellas mismas de su labor y a otros, de las letras (para hablar y escribir), los libros y las lecturas de cualquiera de las áreas que a bien, impartían a los pequeños, mediando ante menudo desafío, el amor y la búsqueda de experiencias personales en otros ambientes, porque todo sabemos, como reza el dicho popular, “uno se hace el ambiente”.

Desde hace dos años, María Ximena, Elga y Ana Lucía, decidieron incursionar en un terreno desconocido, en un campo espinoso de incertidumbres y obstáculos que pareciera que nadie pudiera transitar: hacer de la lectura y la escritura una experiencia colectiva única. Sí, es cierto que todos los que de algún modo u otro aportamos algo a la enseñanza reconocemos el valor que envuelve leer y escribir, y nos esforzamos porque los niños y niñas aprendan significados, tiempos verbales y otras formas que enriquecen nuestro idioma… y todo eso está bien, pero pocos dan un salto de eso que llamamos “normal” o “¿formal?” a lo extraordinario, anormal o atípico.

A esta odisea de romper la ruta de la rutina se sumaron, años siguientes, otros personajes con sus singularidades: el bibliotecario escolar, padres de familia, los y las estudiantes maestros en formación de la Escuela, estudiantes de universidades reconocidas… y recientemente, otros docentes y líderes regionales de Colombia.

Y como todo lo que es revolucionario comienza con una idea, como la de hace un poco más de dos siglos, en Francia, cuando era manifiesto el hastío del sistema monárquico, esta idea, la de enamorar a niños y padres y a otros que quisieran ser seducidos por la lectura y la escritura mirada desde distintos prismáticos, inició con un “algo”. Ese “algo” que pudiera ser animado y transformado empleando la imaginación, el deseo y un lápiz. Es como surge el cuaderno viajero, idea esta que parte de pensar cómo conducir a los niños a leer comenzando con lo que es cotidiano. Aquí los padres cobran cierto protagonismo. Cada uno debía escribir sobre su hijo o hija, remembrar momentos especiales con ellos, escribiendo y leyendo lo especial que son y sobre cuánto los aman. Un ejercicio de escritura y lectura de dos, padres e hijos. Esto le da sentido a la primera parte del nombre de la idea: cuaderno, y el segundo, el de “viajero”, obedecía a que dicho objeto visitaba las casas de todos los estudiantes… todos.

A este escenario llegan después los juguetes de peluche, quienes revivirían en las narrativas fantasiosas de los niños de la Escuela con varios elementos particularmente sensibles, la de cuidar y desarrollar vínculos con aquella “mascota”. Uno de los personajes precursores de estas historias fue Chiquis Lindura, bautizado así por los pequeños de tercero, un pequeño tigre de felpa que visitó los hogares y recibió al afecto y la atención de sus familias anfitrionas. De allí, la escritura y la lectura iba cobrando más sentido para los niños y los padres. Un poco similar a la pregunta, ¿qué hiciste hoy? pero el plural, o sea, ¿qué hicimos? posteriormente plasmado con puño y letra por ellos, como quisieran hacerlo, sin normas u otros atavíos formales, a veces, como son las tareas en la Escuela.

Esta idea, los logros obtenidos en términos de lectura, escritura, afectividad e interés tenía que trascender. Es propio de nosotros, los humanos, querer emancipar nuestro legado y hasta mejorarlo. Saben, en la educación, esto tiene mucha importancia. En un momento de sus atareados días, no sabemos la hora ni el lugar con precisión, una de esas conversaciones sin fin en las que aquellas maestras se pensaban y se repensaban su quehacer, trataron de buscar la manera de hacer que el “conocimiento” retomara una mayor relevancia para ellos, curiosas mentes ávidas por aprender de otra manera, una más divertida y hasta vivencial, además de ayudar a otros que no avanzaban lo suficiente, que no podían, seguir el ritmo.

Esta otra inquietud que emergió durante el recorrido por la nueva Ruta, contraria a la rutinaria que vivían docentes, padres y niños, permitió que fueran las maestras las conductoras de un proceso que abarcó ahora, no solo el lenguaje y las habilidades comunicativas sino las ciencias, las matemáticas, la historia... leer, escribir y comprender de células, multiplicaciones y biografías, lo que todos conocemos como transversalización. Se entendió, entonces, que las dificultades, obstáculos y desafíos que los niños enfrentaban en su proceso lectoescritor no era solo cuestión de la enseñanza del lenguaje. Todas las áreas tenían que participar en la promoción de las prácticas de lectura y escritura, en casa, en el aula, en la biblioteca, en su cotidianidad (lo que también llamamos hoy, lectura en contexto).

Ya, a esta altura, aún sin la completa comprensión de sus colegas, las tres intrépidas maestras, María Ximena, Elga y Ana Lucía, siguieron contagiando y seduciendo con sus anormales ideas a otros actores educativos aquí y allá, queriendo demostrar que sí es posible educar con interés, creatividad y valor, esta vez, para trascender los muros físicos de la escuela y otros de tipo geográfico a través de la iniciativa “En-cartados por Colombia”, una estrategia que busca conectar al país, el país de los niños y niñas, de los maestros y maestras, de las experiencias pedagógicas, por medio de cartas, entre pares, con el fin de diversificar y acercarse a otros contextos, buscando la manera para rescatar la escritura y lectura de epístolas, arte en vía de extinción, que se constituya como experiencia personal y colectiva al mismo tiempo.

La idea que inició esta arriesgada apuesta por la educación ya dejó de serla. Ahora, es un proyecto intercultural, interinstitucional con carácter nacional que busca promover el intercambio de saberes, de experiencias y de visiones sobre la educación como medio para aprender, enseñar y comunicarnos, en todas sus formas, orales o escritas, es una clara manera de probar que si todos trabajamos para sacar adelante una idea, una que verdaderamente rompa los esquemas establecidos, rutinarios y aniquiladores de la pasión por enseñar, obtendremos lo que sin duda, muchos de los que estamos aquí presentes, con interés deseamos lograr: que la educación genere verdadera felicidad.

jueves, 15 de febrero de 2018

viernes, 10 de noviembre de 2017

Diálogos sobre la lectura, la escritura y la oralidad

Foto: Docente Luz Marina Morales
El pasado 24 de octubre en las instalaciones de la biblioteca escolar de la sede B, se reunieron invitados de la comunidad educativa con el fin de dialogar, reflexionar y proponer rutas para la construcción de un plan institucional de lectura que aterrice a la realidad las necesidades, recursos e iniciativas que busquen que tanto estudiantes, como padres y docentes forjen conjuntamente una cultura lectora que repercuta positivamente en todos, principalmente en aquellos que presentan mayores dificultades para leer, comprender y escribir. Se partió del acto de pensar que, no solo los docentes, como actores educativos, los que imparten la enseñanza en la institución deberían ser los principales responsables en idear estrategias y didácticas para el logro de las competencias comunicativas en los estudiantes, sino también que en este proceso es inexorable involucrar otros actores que integran la comunidad educativa, es decir, los padres y estudiantes.

Foto: César Augusto Granados Bermeo
Durante esta jornada se dialogó en torno a cinco temas: la familia y la lecturalibros que nos tocan y los que nos gustanla lectura y el currículodocentes lectores los desafíos del lector competente

Divididos en tres grupos, padres, estudiantes y profesores, durante una hora y media, conversaron y propusieron estrategias para que en la comunidad montessoriana se promueva la lectura, la escritura y la oralidad en ámbitos cotidianos y no convencionales, buscando como principales objetivos, la integración familiar cultivar y desarrollar habilidades para leer textos en diferentes soportes y comprender su contexto.

Se espera consolidar estas ideas en un documento, compartirlo y que sirva de insumo que contribuya a gestar un Plan de Lectura Institucional, pensado por todos sus interesados, reconociendo de este modo, posiblemente, la manera más afectiva y efectiva de concebir y habituarse a promover este complejo proceso de la lectura.

viernes, 3 de noviembre de 2017

Provocar para leer

Estudiantes de la ENSD María Montessori con el escritor
Antonio García Ángel. Foto: Cristina Sánchez

Entre las cinco acepciones de la palabra "Provocar" que encontré en el Diccionario Enciclopédico Larousse 2002, marginada esta de acciones como irritar, excitar o desafiar que allí se encuentran, recibió mi mayor atención la siguiente: Ocasionar, causar, mover a algo. Es, si duda, uno o varios actos de provocación los que provienen de una de las docentes de filosofía de la Escuela Normal, Cristina Sánchez. Ella misma emplea este término para referirse a la acción que mueve a sus estudiantes a leer. Y es que Cristina utilizar un método realmente sencillo, ofreciendo un listado de libros sugeridos (que supera los cien) para que sea el estudiante el que mire, escoja, explore, lea (rechace), y procese todo esto con miras a que sea el libro, su trama, prólogo y contenido, el que seduzca al nobel (o avezado) lector. Los resultados han sido extraordinarios. Además, como buena mediadora en la lectura, también organiza algunas salidas para dialogar con escritores y sus obras. Iniciativas así pueden producir más estudiantes provocados al mundo de la lectura, sobre todo, si estas, también contribuyen a leer y criticar el mundo en el que viven, día a día, más cargado de historias que ocasionan emociones y reflexiones sobre lo que somos y vivimos.

miércoles, 30 de agosto de 2017

Final del 2° Torneo de Ajedrez en la Biblioteca Escolar

Diana Cuellar, Campeona Femenina 2017. 

Stiven García, ganador de la primera partida de la final masculina.

Cristian Castañeda, ganador de la segunda partida de la final masculina.

La cita fue en los descansos. Veintidós participantes, entre estudiantes y maestras, se encontraron para "medirse" cara a cara en este milenario juego que expone la mayor capacidad y más escurridiza en estos tiempos: pensar. En cada ronda se observó la pasión y constancia de los jugadores, uno tras otro, ganando por tiempo o jaque mate, hablando sobre sus errores y aciertos, alardeando unas veces o mostrando cierto sentido de humildad en otras. En un todos contra todos, además se exhibieron la amabilidad, gratitud y cortesía de los participantes, cabe decir, digno del lugar que forma maestros y maestras. Se forjaron también amistades e intereses por el juego ciencia, niños inquietos por conocer cómo se mueven las piezas, jóvenes que se desafían en una partida, quizá dirimiendo algunos incómodos asuntos y usuarios que quieren cada vez más verle el lado enigmático y divertido de este singular objeto, libre, al acceso de los interesados. Vale la pena jugar ajedrez, que puede entrañar excelentes lecciones no solo en el juego sino para la vida.

martes, 29 de agosto de 2017

Las voces que resonaron en la biblioteca

 
En el marco del XXV Festival Internacional de Coros Integración, al que se le hizo un sentido homenaje al maestro Mauricio Lozano Riveros, cuyo programa fue denominado "Voces y armonías de paz" participaron cuatro grupos corales, entre cantantes de nuestra institución y universitarias del país. Un concierto emocionante a capela que revivió aires colombianos principalmente, desde voces infantiles, juveniles y de adultos. A este concierto organizado en la biblioteca escolar asistieron 187 personas, maestros, estudiantes e invitados externos. Los cantantes especiales invitados a este encuentro fue el grupo Coral Uniamazonia (Florencia-Caquetá) dirigido por la maestra Mónica Isabella Gil, quienes interpretaron magistral "Alfonsina y el mar" entre otras piezas folclóricas. El cierre lo protagonizaron todos los coristas con las piezas musicales "Cuchipe" y "Bullerengue" que sin duda emocionaron al público. Voces vivas que resonaron junto a las voces escritas de los libros, ¡que gran espectáculo!